martes, 10 de marzo de 2009

Travesía

Voy corriendo como loco a comprar mi entrada para el Monumental. Hoy la U juega contra un equipo mexicano llamado San Luis. He quedado en reunirme con los dos gatos con los que siempre voy en la avenida la Molina. Por cosas de la vida llego a las seis, la hora pactada era a las cinco. Renzo llega un minuto después de que yo lo hiciera y Rafito esta ahí desde las cuatro y cuarenta, yo tenía su entrada. Me mira y pienso que se esta acordando de mi mamá. Le doy su entrada a cada uno y miro la cara de Rafo, este condenado se las va a cobrar, pienso.

Vemos un micro que esta medio vacío y nos subimos en el acto. Ya arriba, el cobrador nos dice que “avancemos para atrás” . Hay muchos carros con dirección al estadio y empiezo a preocuparme. Cuando llegamos al óvalo veo que la barra ya no esta y pienso que estamos jodidos, de haber una cola de acá a mi casa.

Damos nuestra habitual caminata hasta la puerta de norte y veo que nuestras sospechas se vuelven realidad, la cola es increíblemente larga y no creemos que entremos para el inicio.

-La putamare won, ¿por qué se demoraron tanto?- dijo Rafo.
-Vamos a ver donde nos colamos hueón, con esta cola no entramos al estadio.- dije.
-Si causa la próxima vez venimos un toque antes, dijo Renzo.

Rafito nos mira como si quisiera pegarnos y empezamos a caminar. Los policías están encima de sus caballitos dándole palazos a los que intentan colarse. Veo la cara de dolor de los que reciben los golpes y les digo que prefiero hacer mi cola tranquilito a recibir uno de esos, todos concuerdan conmigo, incluso los de adelante. Pasan los minutos y la gente esta desesperada.

-Oooo, avanza pe causha.
-Ya pe barrio empuja, empuja.
-Oo tombo, dile que avance pe.

Mientras la gente grita y distrae a los polis, otros corren y levanta un pierna al estilo kárate para poder colarse, los que son visto por la policía reciben tremendo latigazo en el cuerpo y los demás se ríen.

-Ooo plimo pa pashar pe.
-Anda haz tu cola carajo.
-Atorrante ¿eres no?.
-Saca la huaracha mierda.

Llevamos treinta minutos y la cola ha avanzado un metro. Falta media hora para que empiece el partido, ahora si rezo para que se acuerden de ser impuntuales.

-Ya pe jefe, que avancen pe.
-Si pe jefe pe.

Los policías solo miran a quien darle el nuevo palazo, parece que les divierte. Y me pongo a pensar que si yo fuera policía, también me gustaría hacer eso.

Lo único que hace Renzo es reírse e imitar los gritos, Rafo mira preocupado a todos lados y yo pienso en la manera de colarme sin recibir un palazo.

-Chasumuari pe, así no vamos a entrar.
-Avanza oe chimuelo.
-Muévete pe Cachay.

Dicho eso trato de ver a quien le dicen Cachay y me doy con la sorpresa de que es un pata idéntico al de los cómicos ambulantes, son como dos gotas de agua sucia, hasta los policías que pasaban se empiezan a reír.

La cola se empieza mover más rápido, el partido ha empezado hace diez minutos aproximadamente, ya estamos casi en el segundo control y rosquete del policía me aprieta los cojones como si estuviera agarrando una mancuerda.

Entramos a la tribuna, el partido es una gran decepción y encima me he quedado afónico recordándole su madre al árbitro, Calheira y a todos esos mexicanos culeados. Lo único que salvo la noche fue estar afuera viendo a la gente gritar y recibir palazo y luego pasarme a la bodeguita de siempre a ver si la señora vendía U cola.

P.d:

Joaquín Antequera(árbitro boliviano): te voy a regalar una hectárea para que te pongas a sembrar papa y no me vengas a joder el fútbol.

1 comentario:

chico bueno dijo...

falta k pongas un lugar para mis poemas y mis historias aunk mi cuento se esta poniendo largo ya van mas de 20 hojas